Finalizado el curso escolar 2024-2025 este autobús ha permitido que más de 60 jóvenes puedan acceder a estudios no obligatorios.
Este curso escolar el autobús lanzadera, que gestiona la Asociación El Fanal y financia La Mutua Madrileña con el apoyo del Comisionado de la Comunidad de Madrid, ha sido mucho más que un medio de transporte: se ha convertido en una verdadera oportunidad para que muchos jóvenes de la Cañada Real puedan continuar sus estudios más allá de la educación obligatoria.
Desde hace varios septiembres, este servicio conecta cada día el Sector VI de Cañada con la estación de Sierra de Guadalupe, en Vallecas, facilitando el acceso a metro, tren y autobuses para que los y las jóvenes puedan llegar a centros formativos repartidos por toda la ciudad.
Con dos turnos diarios —mañana y tarde— y un seguimiento constante por parte del equipo de El Fanal, el autobús ha funcionado con normalidad incluso en días complicados, como el del corte de luz a nivel nacional, cuando logró mantener todos los trayectos con algo de retraso pero sin cancelaciones.
El informe de seguimiento más reciente del proyecto muestra algo muy positivo: cada vez son más los jóvenes que utilizan el autobús por primera vez y que se animan a seguir estudiando. También destaca el aumento de participación de chicas jóvenes, algo que en años anteriores era mucho más difícil de ver.
Además, ha habido un cambio importante en los estudios elegidos: muchos ya no se conforman con lo básico y están apostando por ciclos más avanzados, bachillerato o nuevas formaciones que antes ni se planteaban.
Gracias a este servicio, muchas barreras que antes impedían seguir estudiando —como la distancia, el transporte o los horarios— han dejado de ser un problema. La doble ruta ha permitido que elijan libremente sus horarios y lugares de prácticas, adaptándose a sus necesidades y aspiraciones.
Ahora que el curso está terminado, queda claro que el autobús lanzadera ha sido una herramienta poderosa para abrir camino al futuro de muchos jóvenes de Cañada, ofreciendo algo tan sencillo y a la vez tan necesario como la posibilidad real de continuar aprendiendo.
